El T-Care es un aparato que actúa mediante diatermia. Se trata de la tecnología más avanzada que un centro de fisioterapia especializada puede utilizar en lo que se refiere a regeneración tisular.
Dolor e inflamación, articulaciones con movilidad reducida, tendinitis, lesiones musculares, esquinces, traumatismos, pubalgia, lumbalgia, cervicalgia y otras “algias”…, hernias discales. El tratamiento T-Care se utiliza para acelerar la rehabilitación en estas situaciones y muchas otras, así como para analgesias, como antiinflamatorio, también acelera la recuperación de tendinopatías y rupturas musculares y destacan sus propiedades anti-edema.
Nuestro T-Care utiliza la diatermia (Calentamiento de los tejidos) para Tratar de manera eficiente una Larga lista de lesiones.
Listado de indicaciones de la tecarterapia:
- Procesos dolorosos neurológicos: neuralgias, neuritis
- Artropatías reumáticas
- Contracturas musculares
- Tendinopatías aguda y crónica
- Esguinces
- Patologías raquídeas: cervicalgia, dorsalgia, ciática y lumbalgia
- Consolidación de fracturas
- Derivaciones de golpes, contusiones y roturas musculares
- Aceleración de la penetración de productos de tratamiento
Nuestra T-Care utiliza la diatermia (calentamiento de los tejidos) para tratar de manera eficiente todas estas lesiones. Pero no pensemos en la diatermia capacitiva como termoterapia. La termoterapia clásica, es decir, los infrarrojos, la onda corta o la microonda, alcanza a los tejidos superficiales, no más allá de dos o tres centímetros de profundidad. Para llegar más allá hay que acudir a la diatermia profunda.
¿Cómo trabaja la diatermia?
El término diatermia proviene de las palabras griegas “cálido” y “profundo”.
Conseguir un aumento de la temperatura en profundidad, además con una gran penetración en los tejidos y pudiendo direccionarlo, es sólo posible con este tratamiento, caracterizado por trabajar con altas frecuencias.
Cuando la radiofrecuencia atraviesa los tejidos, la temperatura de estos aumenta, consiguiendo unos efectos muy beneficiosos. Los tejidos absorben la energía de la corriente de radiofrecuencia. Ahora es cuando el cuerpo pone en marcha su sistema de refrigeración mediante la sangre, que lleva hasta las células todas las sustancias que contribuyen a su recuperación.
Poniéndonos técnicos, todo esto se basa en la transformación de un campo electromagnético en calor profundo. Las altas frecuencias afectan al tejido dañado, a sus componentes, de manera que el campo de altas frecuencias se transforma en calor.
Su ámbito de acción alcanza los siguientes efectos fisiológicos:
- Es un estupendo cicatrizante.
- Produce calor en los tejidos profundos.
- Acelera el metabolismo celular.
- Relajante muscular.
- Estimula la circulación sanguínea.
- Antiinflamatorio.
¿Qué consigue la diatermia?
- Como hemos señalado, aumenta notablemente el riego sanguíneo.
- Con ello aumenta la tensión de oxígeno en la sangre.
- Favorece el aumento de la velocidad de las reacciones metabólicas.
- Elevación de la temperatura en la profundidad de los tejidos.
- Analgesia tanto por elevación del umbral del dolor debido a la mayor presencia de endorfinas como al bloqueo de la sensación por el aumento de temperatura.
- Vasodilatación y por tanto aumento del flujo sanguíneo sobre el territorio tratado.
- Efecto relajante.
- Efecto antiinflamatorio tanto por el aumento del drenaje como por el efecto trófico.
Además de sus aplicaciones terapéuticas en traumatología, fisioterapia, rehabilitación, medicina deportiva o reumatología, sus propiedades preventivas son muy recurridas en el campo de la estética, gracias a estar indicado en tratamientos reductores y reafirmantes, anticelulíticos, antiarrugas, estrías y flacidez gracias a su efecto trófico, antiacné en fase cicatrizal o en el tratamiento de alopecias.